Salud Animal e Inocuidad de los Alimentos - Nº 11, I semestre 2010 / ISSN 0718-218X
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Editorial

Estimados lectores, los desafíos continúan...

Constantemente estamos sujetos a cambios, lo cual es conocido para quienes trabajamos en el campo de la medicina veterinaria. La aparición de nuevas enfermedades, la reemergencia de aquellas que creíamos controladas, el desarrollo de nuevas tecnologías y, por ende, de estrictos niveles de detección de residuos, así como las mayores exigencias de los consumidores nacionales e internacionales, requieren de un Servicio Veterinario Oficial (SVO) capaz de responder a las demandas en forma oportuna, eficiente y eficaz.

Los SVO debemos basar nuestro accionar en las facultades que nos confiere la ley (reflejo de lo que el país quiere y necesita en materia sanitaria) y, muy especialmente, en lo que técnicamente es factible de realizar (considerando factores sociales y económicos). De ahí la importancia que sus integrantes desarrollen y mantengan competencias técnicas adecuadas y que la institución base sus actividades en dicho conocimiento. Ambos, tanto las personas como el conocimiento, son los pilares que han permitido en el pasado y permitirán en el futuro avanzar y enfrentar los desafíos a los cuales el Servicio se ve expuesto.

Ha transcurrido más de una década desde que la producción pecuaria nacional dio un salto en el proceso exportador, y se definió como objetivo ingresar nuestros productos a los principales mercados del mundo. Actualmente esa meta está casi en su totalidad cumplida y, además, hemos mantenido y mejorado la condición zoosanitaria nacional y respondido a nuestros socios comerciales al garantizar la aptitud de consumo de los productos pecuarios de exportación.

La tranquilidad de ver la tarea cumplida nos permite analizar detenidamente cómo se desarrolló el proceso exportador y concluir que los sistemas creados para respaldarlo han sido eficaces. Esta tranquilidad también nos da la oportunidad de evaluar si dicho proceso ha sido eficiente; para algunos, los problemas son evidentes, no obstante, como División de Protección Pecuaria (DPP) entendemos que todos los sistemas están sometidos a procesos de mejora continua y los relativos al proceso exportador no están exentos de ello.

En este desafiante contexto, una vez más como DPP debemos proponer e implementar soluciones que fomenten una mayor competitividad del sector pecuario, así como la mantención y mejora del estatus sanitario, y la garantía de inocuidad de los productos pecuarios primarios, independientemente si éstos son para exportación o para el mercado nacional.

Así, junto con transmitir la convicción y compromiso del rol que cumplimos como SVO en el desarrollo del país, quisiera informarles además, que en el presente número se contemplan artículos relativos al quehacer del nuevo Subdepartamento de Bienestar Animal de la División, otros derivados de la vigilancia que se realiza en el país, así como una entrevista al Dr. Claudio Ternicier, realizada pocos días antes que dejara su cargo como jefe de la División.

Finalmente, como Boletín Veterinario Oficial no estamos ajenos a los cambios y desafíos que enfrentamos; es por ello que estamos analizando cómo queremos que evolucione este medio de comunicación en el futuro cercano, tanto para cubrir necesidades que surgen como SVO, como para dar respuestas a lo que nuestros lectores requieren.

Héctor Escobar Candia
Jefe (I) División de Protección Pecuaria
Servicio Agrícola y Ganadero, SAG














Los artículos publicados en este Boletín pueden ser reproducidos, sin fines de lucro, citando la fuente de origen.
DIVISIÓN DE PROTECCIÓN PECUARIA
BVO SAG