Editorial
Negociación Sanitaria: Clave para el Comercio Exterior de Productos Pecuarios

Hoy, Chile exporta productos de origen animal en una proporción cinco veces mayor que lo que exportaba hace cinco años atrás. Esto no es producto de la casualidad; es el resultado de una estrategia país que ha sumado las voluntades de los sectores público y privado para impulsar el desarrollo pecuario y las exportaciones del sector. En ese marco se han efectuado los ajustes necesarios para fortalecer al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) como una institución especializada en el diseño e implementación de los instrumentos y las acciones necesarias para conseguir que el país, los productores y las empresas pecuarias se habiliten para acceder a los mercados internacionales, cualesquiera sean sus exigencias sanitarias.
Los países de destino exigen que los productos pecuarios que se exportan cuenten con una certificación oficial que emite el SAG, la cual garantiza el cumplimiento de los requisitos que establecen los mercados importadores. Para que Chile pueda ingresar a otro país con una mercancía pecuaria determinada, el país importador, a través de su propia autoridad oficial, establece un proceso de reconocimiento sanitario, que debe terminar en una autorización del producto que se quiere exportar.
Chile, a través del SAG, ha establecido una estrategia general de negociación sanitaria que acompaña los procesos de apertura comercial que encabeza el Ministerio de Relaciones Exteriores, en coordinación con los ministerios de Agricultura, Salud y Economía o bien las iniciativas que establece el sector privado a través de sus organizaciones gremiales.
El proceso de habilitación sanitaria y comercial se ha intensificado con los tratados de libre comercio y los acuerdos bilaterales que ha suscrito Chile, viéndose estimulado por los beneficios que otorgan dichos acuerdos, especialmente en cuanto a las rebajas arancelarias que se aplican para las mercancías pecuarias.
La negociación sanitaria es el proceso en el cual se demuestra que se cumple con los requerimientos que establece el país importador, en el ámbito de la sanidad animal y la inocuidad de los alimentos, y que, por lo tanto, no hay razones técnicas para que no se permita una exportación.
Las acciones del SAG se han orientando, por una parte, a contar con una base de alto nivel para poder acceder a los mercados más exigentes y, por otra, a responder a una priorización de acciones dirigidas a mercados preferentes, los que son definidos en acuerdo con las instancias de la administración del Estado que corresponden en este caso, además del sector privado interesado.
Específicamente, se han establecido diferentes ámbitos para apoyar el proceso de exportación al interior del SAG. Éstos son la prospección sanitaria, la apertura, la mantención y la defensa de mercados.
Todo este esfuerzo ha tenido hasta la fecha muy buenos resultados. En primer lugar, el SAG cuenta con un amplio conocimiento del nivel de los servicios veterinarios de otros países, de su condición sanitaria y de los requisitos de importación. Por otra parte, y como resultado relevante, en los últimos años se ha logrado la apertura de importantes mercados para las carnes de diferentes especies, de lácteos y de otros productos pecuarios. Ejemplos de ello son la carne de bovino que se exporta a la Unión Europea, Estados Unidos, México, Costa Rica, Panamá, Cuba y Japón; la de cerdos a la UE, Estados Unidos, Corea, Japón, México y Canadá, la de aves a estos tres últimos mercados, así como los lácteos a México y Costa Rica. Como complemento, se encuentran muy avanzados los procesos para la autorización de exportación de carnes de ave a Estados Unidos y de lácteos a la UE.
Para el presente y futuro de las exportaciones pecuarias en su dimensión sanitaria, además de seguir en la conquista de nuevos mercados, el énfasis en los próximos años estará puesto en la mantención y defensa de los mercados ya abiertos. Por lo tanto, pondremos los esfuerzos y la capacidad técnica en entregar un excelente servicio de “post venta”, garantizando el cumplimiento de los requerimientos demandados por los países importadores y generando una certificación de alta calidad. Finalmente, mantenemos la alerta y la capacidad para reaccionar e intervenir en los casos que, por alguna razón, se intente establecer barreras sanitarias a nuestras exportaciones pecuarias sin justificación científica.
Hernán Rojas Olavarría
Jefe División Protección Pecuaria
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